domingo, 10 de enero de 2016

El perseguidor



Julio Florencio Cortázar (Bruselas, Bélgica, 26 de agosto de 1914-París, Francia, 12 de febrero de 1984), fue un escritor, traductor y pensador nacionalizado en Argentina y Francia. Su narración es de las más importantes del siglo XX, cultivador del cuento fantástico junto a Borges.
Protagonista del boom, junto a García Márquez, Vargas Llosa, Rulfo, Fuentes y Borges.
Entre sus obras más reconocidas está la novela Rayuela (1963), de prosa Historia de conopios y de famas (1962) y Un tal Lucas (1979), en sus libros de cuentos Bestiario (1951), Historias de cronopios y de famas (1962), Octaedro (1974).

El perseguidor (1959), la historia se desarrolla en los años cincuenta de París, en donde Bruno, está escribiendo un libro sobre Johnny Carter, un excelente saxofonista de Jazz y su amigo de hace varios años. Bruno vuelve a ver a Johnny en un hotel lúgubre de París, en donde está viviendo de manera precaria por su adicción a la marihuana y alcohol. Tras haber perdido su saxofón, Bruno logra conseguirle otro, logrando que Johnny vuelva a tocar de la manera tan única en la que lo hace, en medio de la grabación de Amorous, tiene una crisis, dejando a los demás instrumentistas sin poder continuar. Su vida va en declive desde su crisis y empeora al enterarse de la muerte de su hija Bee. En medio de una conversación con Bruno acerca de su libro, estando ya ebrio, le discute al no ver el Johnny que él era, sino una muestra que sus receptores necesitan para amarlo más. Johnny abandona Francia, va a Estados Unidos y muere allí, mientras su biografía es todo un éxito.
Este es uno de los cuentos en donde Cortázar confirma su gran amor y conocimiento en la música, no solo por la adaptación de personajes famosos del Jazz, también está su manera de transmitir un sonido sin escucharlo. La relación de la música con Johnny no va a una pasión, es una manera de estar en la realidad, de no divagar, de no seguir en una búsqueda metafísica como cuando está hablando bajo los efectos de las drogas.
Con un uso de contrastes en la vida de Bruno y Johnny, Cortázar muestra los picos en diferentes vidas, y como un autor, puede usar su obra como una máscara de la realidad, en este caso la biografía de Johnny contrastando su monotonía en drogas y música.

El perseguidor es un cuento en homenaje al músico Charlie Parker.